CONSEJOS PARA EVITAR SER ASALTADO EN UN TAXI
Fragmento de nota publicada el 25/11/01 en el Diario La Nación

 

"Cuando tome un taxi, suba todas las ventanillas, coloque las trabas de las puertas y pacte con el chofer el recorrido por efectuar. Si el conductor del vehículo de alquiler pone alguna objeción, no dude: bájese y tome otro".

Estas son apenas algunas de las recomendaciones que la Policía Federal da a la hora de hablar de prevenciones para evitar robos y secuestros momentáneos, una modalidad que, a partir del caso Lecuna, cobró especial repercusión.

 

Los agentes de la ley afirman que en los últimos meses lograron la captura de 28 personas (todas siguen detenidas y con prisión preventiva) que integraban tres peligrosas bandas que operaban en la Capital, pero no por ello dejan de dar recomendaciones que deben tener en cuenta los pasajeros cuando necesiten viajar en un coche de alquiler o en un remise, en particular en el horario de 8 a 22, que es justamente cuando ocurre la mayoría de los atracos.

 

"Aunque parezca una situación incómoda, apenas uno se sienta en un taxi debe subir los vidrios de las ventanillas lo más posible, como para que nadie del exterior pueda introducir un brazo. Luego debe bajar los pistillos de seguridad de todas las puertas y explicarle al chofer que es por la seguridad de los dos. Si el taxista se disgusta o pone objeciones, lo mejor es bajarse y tomar otro", recomendó el comisario Miguel Ángel Colombo, a cargo de la Sección Automotores de la Policía Federal.

 

El jefe policial insistió en que la gente no debe sumergirse en la psicosis de creer que todo taxista es un asaltante en potencia.

 

"Después es aconsejable que el pasajero -agregó Colombo- observe bien si está a la vista la habilitación municipal. Además, si entabla una charla con el taxista, debe evitarse brindar datos personales o de otros allegados que permitan al chofer inferir la situación económica de su pasajero."

 

Desde el Departamento de Comunicación Social de la fuerza se reiteró que durante el viaje jamás se debe aceptar que el taxista cambie el recorrido pactado desde el inicio. Y que cuando uno se retira de un banco o de una escribanía no conviene tomar taxis parados frente a la puerta.