¡VENGAN DE A UNO! - Segunda Parte
Extraído del libro "Sobreviviendo a la violencia", por el Lic. Marcos P. Castro
Continuación de la nota sobre cómo protegerse frente a múltiples atacantes...
Utilizar sus cuerpos como obstáculos
Debes procurar estar siempre enfrentando a una persona a la vez. Para eso, desplázate rápidamente para tratar de que el resto del grupo quede detrás del individuo a quién estás atacando.
Incluso puedes empujarlos para que se golpeen entre ellos y cada uno sea un obstáculo para llegar hacia tu cuerpo.
En todo caso, jamás se te ocurra cruzarte por el medio. Si lo intentas, posiblemente sólo sea un camino de ida.
Conservar la movilidad
Un blanco móvil es más difícil de alcanzar que un blanco estático. En esta situación, este concepto se vuelve de vida o muerte.
Nunca acorralarse contra una pared
Muchos expertos en defensa personal aconsejan acercarse a una pared para asegurarse que nadie nos ataque por la espalda. Creo que es un error fatal por la razón explicada en el punto anterior (movilidad). La manera que nadie te ataque por la espalda debes lograrla a través de buenos y rápidos desplazamientos, y no acorralándote contra una pared, para facilitarle el ataque al grupo.
Dar un ejemplo con tu ataque
Debes demostrar rápidamente con hechos que estás dispuesto a defenderte físicamente a cualquier precio, aunque esto signifique lesionar severamente al primer individuo que ataques. Con suerte, harás dudar a tus atacantes y posiblemente abortar su ofensiva.
Nunca detenerse hasta poder escapar
No puedes darte el lujo de descansar. Más vale que logres escapar rápidamente, sino la exigencia física que requiere mantener una confrontación física real durante varios segundos, puede ser lo último que hagas en tu vida. |